Hijas de María Auxiliadora

Somos una gran Comunidad de mujeres, religiosas, que buscando al Señor en el cotidiano, y bajo la protección de María Auxiliadora, queremos cuidar la vida y acompañar el crecimiento de muchos jóvenes.

El Instituto de las Hijas de María Auxiliadora (Salesianas) nace en Mornés (Italia) en 1872 . Fundado por San Juan Bosco y Santa María Dominga Mazzarello como respuesta a las aspiraciones profundas de las niñas y jóvenes más carenciadas.

La raíz de todo este milagro al femenino está en una invitación que Don Bosco escuchó en el sueño de los nueve años. Contemporáneamente, en Mornés, María Dominga Mazzarello, mientras caminaba por un sendero del pueblo, vio delante de ella una gran construcción y muchas chicas que jugaban. Una voz le dijo: «¡A ti te las confío!»

A distancia, dos señales sobre la misma longitud de onda mandaban idéntico mensaje: debía nacer también para las niñas y las jóvenes el ambiente educativo que ya existía en Valdocco para los muchachos.

Fue así que el 5 de agosto de 1872 las primeras FMA pronunciaron su «sí» como María para ser «auxilio» sobre todo entre las jóvenes.

Nos llamamos Hijas de María Auxiliadora porque fue la Virgen quien manifestó a Don Bosco la voluntad de Dios para esta nueva presencia en la Iglesia. Por esto el Santo repetía: «Vosotras pertenecéis a una Congregación que es toda de María».

El compromiso educativo es el corazón de la misión salesiana femenina. Cada Hija de María Auxiliadora tiene conciencia de estar jugándose la vida por Dios y por los jóvenes, buscando dar calidad a su presencia para responder siempre de manera más adecuada a la realidad contemporánea.

Con la escuela, de todo nivel y grado, las hermanas responden también hoy a las exigencias de una educación sistemática, de una formación crítica y, en muchas naciones, permiten a los jóvenes de los ambientes populares adquirir los instrumentos para acceder al mundo de la cultura.

Unas veces experimentando nuevos caminos dentro de sistemas escolares tradicionales y otras «inventando» estructuras, las hermanas buscan, con la colaboración de profesores y padres, ofrecer a los jóvenes la posibilidad de elaborar conocimientos y promover una cultura más humana.

Los cursos de preparación al trabajo, con estilos distintos en Europa, África, América Latina y Asia, expresan la atención salesiana al mundo del trabajo y a la necesidad de los jóvenes de inserción, con títulos específicos en los campos productivos de toda realidad social.

Después de los grandes cambios de los años 80, la caída de las ideologías y de los bloques contrarios, la evolución social bajo la presión de los medios de comunicación social, el Instituto renovó, en 1990, algunas opciones que con el pasar de los años se ven cargadas de perspectivas.

La educación de la mujer joven es una elección prioritaria que se perfila en los diversos países con intervenciones cada vez más precisas: la promoción de cooperativas femeninas, la recuperación de las jóvenes que en la periferia de las grandes ciudades son fácilmente víctimas de la prostitución, la inserción en el trabajo, las iniciativas culturales y el «apoyo» para que las jóvenes con mayor conciencia sepan luchar por la propia dignidad y por la elaboración de una cultura femenina.

La inculturación del carisma es otro de los horizontes que se han abierto en los últimos años: en todos los países del mundo donde las Hijas de Mª Auxiliadora están presentes han surgido vocaciones que han reescrito las intuiciones de los santos fundadores dentro de la cultura, atentas también a las etnias minoritarias, a la pastoral indígena, a las expresiones de los pueblos que, en distinta forma y en muchas maneras, responden a la única llamada del Señor Jesús.

Dentro de estas coordenadas que permiten conjugar la atención a los jóvenes y su educación con la evolución de la cultura y los lugares concretos en los que se construye el sistema de valores de una sociedad, las Hijas de Mª Auxiliadora están buscando aún, y en un modo cada vez más profundo, un nuevo estilo de vida religiosa salesiana que realice la traducción al hoy del Evangelio.

En el año 1877, como continuación de ese «sueño original», llegamos a Uruguay, tierra fértil, que nos acoge y el Instituto echa raíces...

Hoy es un frondoso árbol, cargado de sueños de vida, de justicia, de paz; queremos que todos encuentren su lugar, que se sientan en casa. Nuestras presencias son casas de puertas abiertas, allí los esperamos para juntos responder a los desafíos históricos del hoy...

La Auxiliadora, Madre de todos los tiempos nos acompaña.

 

2003 - 2009 Inspectoría San José

Salesianos Uruguay