El nombre manifiesta su identidad dentro de la Familia Salesiana.
Fundada en el Uruguay el 8 de diciembre de 1989, con el apoyo Inspectorial y el sostén fundamental del Rector Mayor Don Egidio Viganó.
El objetivo que nos planteamos es el de aproximar a los padres con los que se identifica la Asociación. Los une con los hijos una vocación común, «seguir a Cristo con Don Bosco».
Dar formación e información permanente en lo espiritual, como en los
acontecimientos constantes de la Iglesia. Principalmente sobre la vida de Don Bosco y Mamá Margarita.
«Orar» imitando a Mamá Margarita, que es por sí sola una escuela de oración. Nos muestra que la oración es un manantial que no se agota y donde brota la Palabra del Señor. Así estar preparados cuando los hijos sean: «consagrados por Dios y consagrados a Dios»
La Asociación se identifica con todo salesiano, estando en el ser y quehacer de todo hijo de Don Bosco, dando su afecto de familia y colaborando en diversos campos de actividades, como lo hace diariamente en el hogar.
Realizamos encuentros mensuales y dos inspectoriales anuales. Tenemos comunicación permanente con otras inspectorías y sus AMM, logrando ampliar el círculo de unión entre los padres, que viven igualmente la vocación de sus hijos e inquietudes.
Nuestra identidad se logra con nuestra disponibilidad.
Tratamos de identificarnos con nuestros hijos y sus intereses (todo salesiano es «hijo nuestro») y los acompañamos con: la Palabra de Dios, la oración, la Eucaristía, la Reconciliación y el camino de la cruz.
Dice San Francisco de Sales: «el árbol de la paz crecerá en nuestro huerto». El «árbol» es la Familia Salesiana», el «huerto» nuestros hijos y los que vendrán. Nuestras oraciones serán las semillas fértiles, sembradas como instrumento del Padre.