Instituto secular Voluntarias de Don Bosco


La idea de mujeres consagradas en el mundo, para el mundo, con espíritu salesiano, nació de la mente y del corazón amplio y generoso del Beato Felipe Rinaldi por el año 1917 y fue una realidad en 1919 cuando las primeras siete jóvenes consagran su vida a Dios, poniendo así los fundamentos del actual Instituto. Pero habrá que esperar hasta 1971 para ser reconocido como Instituto de Derecho Diocesano; y finalmente el 5 de agosto de 1978 con el Decreto firmado por Pablo VI es elevado a la categoría de Derecho Pontificio.

La Voluntaria de Don Bosco es una mujer célibe, que, llamada a vivir en el mundo, ha resuelto por opción donar su vida a los demás, profesando los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia con gran sentido de responsabilidad bautismal, con el fin de transformar el mundo, desde dentro, con el espíritu de las Bienaventuranzas y según el estilo de San Juan Bosco, con plena conciencia de integrar la Familia Salesiana al servicio de la Iglesia.

El apostolado lo realizan desde y en el lugar donde las encuentra su vida diaria: la familia, el trabajo, el barrio, la parroquia... Estar en el mundo como secular consagrada salesiana significa poner atención a las situaciones emergentes de la sociedad, especialmente las que involucran a los jóvenes; conocerlas, interpretarlas, trabajar para orientarlas según Dios.

La Voluntaria para trabajar mejor y con mayor eficacia no se manifiesta como consagrada. Esto le permite obrar con soltura en cualquier ambiente secular, sobre todo en aquellos particularmente difíciles en los que pueda encontrarse por su misma vocación de laica en el mundo.

A Uruguay el Instituto llega en 1973, asistidas por el padre Amílcar Pascual. En 1976 profesan las tres primeras VDB en el Santuario de María Auxiliadora. El 5 de febrero de 1986 nace el Sub Grupo de Mercedes (Soriano) con la Asistencia del Padre Carlos Bajac.


 

2003 - 2009 Inspectoría San José

Salesianos Uruguay