Los voluntarios son jóvenes que, para vivir en profundidad su fe, ofrecen gratuitamente un año de su vida a tiempo completo en favor de la promoción, educación y evangelización de niños, adolescentes y jóvenes, en ambientes populares o tierras de misión, dentro o fuera del país.
Esto lo realizan en conexión con una comunidad salesiana, con la que, junto a otros laicos, comparten su trabajo y también, con distintas modalidades su vida.