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Oratorios



LOS ORATORIOS EN URUGUAY IDENTIDAD Y ORGANIZACIÓN

1. Descripción del tipo de servicio .

1.1 El oratoriano y su entorno social
1.2. La misión del oratorio
1.3. El oratorio es...

2. Forma de inserción en la presencia y en su misión


3. Identidad y roles en el oratorio

3.1. El animador del oratorio
3.2. El delegado a la coordinadora metropolitana
3.3. El encargado del oratorio
3.4. Reunión de animadores


4. Criterios para integrar animadores

5. Órganos comunitarios do participación

5.1. Asamblea Nacional de Encargados
5.2. Coordinadora metropolitana
5.3. Equipo Interinspectorial de Oratorios (EIO)

6. La formación inicial y permanente


LOS ORATORIOS EN URUGUAY IDENTIDAD Y ORGANIZACIÓN

El presente documento reemplaza al anterior Directorio de los Oratorios y Centros Juveniles de ambientes populares y se refiere a ellos en un sentido dinámico, a aquellas actividades que se desarrollan los días festivos, emprendidas por animadores que realizan su tarea de forma voluntaria. Los emprendimientos o servicios educativo pastorales que se desarrollan diariamente y con personal remunerado son animados y coordinados por el Equipo de Obras Sociales.

Estos lineamientos aprobados por la H. Elba Montaldi (Provincial de las HMA) y por el P. Enrique Bisio (inspector de los SDB), rigen para los Oratorios de la Familia Salesiana en el Uruguay hasta que los mismos sean reformados por iniciativa de alguna de las partes.


1. DESCRIPICION DEL TIPO DE SERVICIO

El Oratorio atiende a niños, adolescentes y jóvenes de ambientes, populares en "situación de riesgo social"; es una presencia misionera de la Iglesia cuya tarea es evangelizar, que se realiza creando un ambiente que es, para los oratorianos, casa, patio, escuela y parroquia.


1.1 EL ORATORIANO Y SU ENTORNO SOCIAL

En el Oratorio participan niños, adolescentes y jóvenes en “situación de riesgo social", marcados por la exclusión o marginación social . Esta situación se configuran por cuatro elementos, que a su vez coinciden con los principales agentes de socialización:
1. pertenencia a familias desestructuradas y/o con escasa capacidad de acompañar el proceso de crecimiento de estos oratorianos;
2. la deserción precoz del sistema educativo o la tendencia a que esto acontezca;
3. la no participación en forma estable en el mercado laboral;
4. la falta de espacios integradores, determinante de que la mayor parte dei tiempo lo transcurran en la calle, en compañía de sus pares.


1.2. LA MISION DEL ORATORIO

El Oratorio es una obra de Dios, para amar y salvar a los "muchachos de Don Bosco y Madre Mazzarello". El mismo amor apasionado de nuestros fundadores es el que nos lleva a intervenir, educando y evangelizando.

La actividad oratoriana es parte de la misión de la Iglesia, que realiza el plan salvador de Dios, continuando la construcción del Reino en el aquí de la historia; llevando a los hombres el mensaje del Evangelio en íntima unión con el desarrollo y la promoción humana de las personas; y expresando el don de la predilección por los jóvenes según el estilo dei sistema preventivo .

Educamos y evangelizamos siguiendo un proyecto de promoción integral del hombre, orientado a Cristo, hombre perfecto. Fieles a la idea de Don Bosco, nuestro objetivo es formar “buenos cristianos y honrados ciudadanos".


1.3. EL ORATORIO ES...

El Oratorio quiere ser para el oratoriano: casa que acoge, parroquia que evangeliza, escuela que encamina hacia la vida y patio donde encontrarse corno amigos y pasarlo bien. Estas cuatro dimensiones hacen al Oratorio cuando se dan conjuntamente.

Cada una de ellas abarca la realidad del oratoriano y la propuesta salesiana correspondiente:

  • El Oratorio es casa para el oratoriano, porque es el lugar que le acoge y que siente corno "casa propia”; es el grupo humano, con el que establece relaciones personalizadas, es su otra' familia. Es la casa donde se respira el clima de aceptación y amor incondicional del propio hogar.
  • El Oratorio es patio, porque ofrece el ámbito, para su tiempo libre, para el deporte, el juego, el encuentro; es el lugar de la alegría, de la amistad y la fiesta.
  • El Oratorio es escuela, que prepara para las futuras tareas de la vida; es donde se da el aprendizaje vital, asimila críticamente la "cultura” con su lenguaje y símbolos; se fortalece y complementa lo que le brindan las instituciones escolares es el taller que le prepara y acompaña para insertarse en la sociedad y en el mundo dei trabajo.
  • El Oratorio es parroquia, en la que descubre y vive el encuentro con Jesús y su invitación a construir el Reino en Comunidad. En él hace experiencia de Dios como persona y le conoce; es el lugar donde crece en la fe y la celebra (bautismo, eucaristía ... ), hace experiencia de Iglesia, discierne su vocación y se compromete.

Estos cuatro aspectos se desarrollan dentro de los espacios y posibilidades que cada realidad oratoriana dispone.


2. FORMA DE INSERCION EN LA PRESENCIA Y EN SU MISION

El responsable último del Oratorio es la Comunidad Religiosa, por ello es importante mantener y cuidar los vínculos entre los religiosos, los animadores y los oratorianos.

En el Oratorio todos los religiosos de la comunidad, y no sólo los encargados, son los responsables de la identidad salesiana, de la convocación y formación de los adultos y jóvenes animadores, de la gestión y administración económica, de la apertura e inserción en la zona y en la Iglesia local .

El Oratorio es una obra de la presencia salesiana, con una finalidad específica, para la cual elabora e implementa un proyecto educativo (o al menos la planificación anual). El mismo está en consonancia con las demás actividades que la Comunidad Religiosa anima.

El Oratorio coordina con la Comunidad Religiosa mediante el Encargado del Oratorio (religioso o laico).

El religioso en el Oratorio:

A la Comunidad Salesiana y principalmente a los Directores se les confía el cuidado y la animación del Oratorio. El Director de la comunidad religiosa en diálogo con el P. Inspector o la H. Provincial designará para cada Oratorio, un salesiano que será el Encargado o la referencia religiosa que acompañe y colabore en la formación de los animadores; y corno vínculo directo con la comunidad religiosa.



Criterios para abrir un Oratorio Festivo

La apertura de un nuevo Oratorio supone un compromiso de la Comunidad Salesiana, tanto local como inspectorial, por la atención y por los recursos humanos y materiales necesarios para que la vida de ese Oratorio sea perdurable en el tiempo.

Emprendimientos como éstos van plasmando la fisonomía de la presencia salesiana en la zona; por ello es necesario realizar un proceso de discernimiento en la comunidad local. Durante el mismo, es recomendable dialogar con el Equipo Inspectorial de Oratorios, a fin de cristalizar la búsqueda en conjunto, sopesando las necesidades y los recursos disponibles.

Una vez consolidada la opción de apertura del Oratorio en la comunidad local, se presentará la solicitud formal al P. Inspector (o Madre Provincial) y a su Consejo, quienes serán los últimos responsables para dar comienzo a dicha obra.



3. IDENTIDAD Y ROLES EN EL ORATORIO

3.1. EL ANIMADOR DEL ORATORIO


Identidad del Animador

Los ítems que se desarrollan a continuación apuntan al ideal o deber ser del animador, indicando la meta del camino que todo joven animador procura realizar.

  • Es un educador cristiano que se preocupa de llevar una vida coherente con el Evangelio. Tratando en todo momento de hacer lo que Dios quiere; caracterizada por una actitud de humildad ante Dios y los demás, y por la alegría que nace de su unión con Dios.
  • Es un educador que vive la pertenencia a la lglesia, demostrada por su participación en los sacramentos, la oración, el amor a María y la preocupación por su misión.
  • Es un creyente con una madurez que le permite ser constante y responsable.
  • Es un joven cristiano comprometido con su desarrollo psicoafectivo, que le hace estable en sus actitudes y relaciones, y le da capacidad de escucha y comprensión.
  • Es un educador con vocación de servicio para trabajar con los niños, adolescentes y jóvenes más carenciados.
  • Es alguien que conoce y asume como método educativo el "Sistema Preventivo de Don Bosco”, llevado a la práctica no por acciones individuales, sino mediante un trabajo grupal planificado.
  • Es un cristiano respetuoso y abierto a la cultura del barrio donde se inserta.
  • Es un creyente comprometido con su mundo y con su tiempo, por lo que busca, según sus posibilidades, formarse e informarse permanentemente, especialmente en su fe, en la dimensión eclesial, en el Sistema Preventivo y en otros temas conexos con la tarea de animación que desarrolla.

Tareas del Animador

  • Tiene una presencia constante, dinámica, creativa, que da vida a la actividad dei Oratorio al que pertenece.
  • Participa activamente en las reuniones de animadores, en las instancias de formación, en las planificaciones y evaluaciones, tanto dei Oratorio corno de la presencia.
  • Tiene contacto con el barrio y las familias de los oratorianos. Cumple puntualmente con los compromisos asumidos.



3.2. EL DELEGADO A LA COORDINADORA METROPOLITANA

La Coordinadora Metropolitana asume como parte de su responsabilidad ayudar y acompañar en su formación al delegado, para que éste crezca en su vida y su misión.

Identidad del Delegado

  • Es un animador de Oratorio con al menos un año de experiencia;
  • reconocido y respaldado por su Oratorio;
  • con capacidad de juicio critico para resoluciones;
  • y con visión de conjunto y prospectiva.


Tareas del Delegado

  • Es el nexo entre su Oratorio y e] conjunto de los Oratorios Metropolitanos
  • En relación a su Oratorio:
    • trasmite la visión y e] pensar (de su Oratorio),
    • comunica informes y realiza las consultas necesarias,
    • motiva la participación en actividades promovidas desde Coordinadora.
  • En relación a Coordinadora:
    • asiste con regularidad,
    • asegura la participación de animadores de su Oratorio en las “Comisiones ad hoc”
    • comparte experiencias y busca momentos para hacerlo, u es fiel a la visión de su Oratorio.



3.3. EL ENCARGADO DEL ORATORIO

Identidad del Encargado

  • Es un laico o religioso , designado por la Comunidad religiosa local o por el/la Inspector/a, identificado efectivamente con la misión salesiana entre los niños y jóvenes más pobres.
  • Es animador de animadores con:
    • un compromiso claro y público con la obra salesiana,
    • vocación salesiana oratoriana,
    • idoneidad ("alma") de animador,
    • formación para las tareas educativo – pastorales (particularmente en catequesis),
    • conocimiento de la realidad del propio contexto y del Oratorio,
    • una buena relación con el grupo de animadores,
    • presencia física y estable.


Tareas del Encargado

  • Mantiene viva la identidad carismática del Oratorio en comunión con el/la director/a de la presencia.
  • Es responsable último de la animación, elaboración y evaluación del Proyecto dei Oratorio. Acompaña a los animadores, en su vida y su misión.
  • Es el responsable de favorecer y motivar la formación inicial y permanente de los animadores.
  • Coordina las reuniones de animadores.
  • Participa en las asambleas nacionales de Encargados.
  • Coordina con la Comunidad Religiosa y con las demás Obras de la Presencia.
  • Vela para que el Oratorio esté presente en las instancias de coordinación eclesial, zonal, etc.


3.4. REUNIÓN DE ANIMADORES

Finalidad

La reunión de animadores, realizada semanalmente, es la instancia privilegiada para la animación, coordinación y organización de las actividades, así corno para el acompañamiento y formación de los animadores.
Todos son corresponsales de su realización y buen funcionamiento aunque la responsabilidad última es del Encargado del Oratorio.

Elementos fundamentales de la reunión de animadores:

  • La asistencia y participación activa de los animadores;
  • Cuidar el clima de la reunión sereno y distendido;
  • La oración preparada y creativa;
  • La evaluación y la planificación de las actividades del oratorio teniendo corno horizonte la planificación realizada a comienzo del año;
  • Un momento breve de información de lo local corno nacional (de lo barrial, salesiano, eclesial, etc.);
  • La formación (en algunas de las reuniones ordinarias, o en reuniones prolongadas., o en reuniones extra) Un mínimo orden del día con los temas a tratar (sujeto a sugerencias o temas que puedan surgir de forma imprevista);
  • Tener una hora de comienzo y otra de finalización.
  • Un ambiente físico apto para la reunión, donde los animadores experimenten que hay alguien que les atiende y se preocupa de ellos.



4. CRITERIOS PARA INTEGRAR ANIMADORES

Es recomendable que el joven se integre en la animación de Oratorio después de un proceso gradual según las características de su persona y de la zona donde se encuentra el Oratorio.

Puede ser presentado por un animador, por un religioso o por otro miembro de la presencia, siempre teniendo en cuenta la identidad y las tareas del animador.

  • Quien lo presenta ha de estar convencido que posee las condiciones y actitudes necesarias, al menos potencialmente (de modo que progresivamente podrá adquirirlas).
  • Previamente a su ingreso, el nuevo animador tendrá una charla con el Encargado dei Oratorio con el fin de conocer las motivaciones para ingresar y para explicarle las características y exigencias del Oratorio.
  • El/la director/a y la Comunidad Religiosa tienen la última palabra respecto dei ingreso de animadores, teniendo en cuenta la necesidad y situación del Oratorio, así corno la idoneidad del candidato. Cuando esta potestad es confiada al Encargado, éste hace ejercicio de la misma; igualmente en vistas de tener más elementos para el discernimiento, hablará con el/la director/a de la Comunidad salesiana, otras personas de referencia y podrá consultar al grupo de animadores.




5. ÓRGANOS COMUNITARIOS DE PARTICIPACION

5.1. ASAMBLEA NACIONAL DE ENCARGADOS

  • Es la instancia de reflexión, de coordinación y unificación de criterios para la marcha de los Oratorios en el Uruguay.
  • Define las grandes líneas de acción, los objetivos y planifica las instancias que impliquen a todos los Oratorios.
  • Es un momento de formación permanente de los Encargados
  • Integrada por los Encargados de los Oratorios de todo el país y el Equipo Interinspectorial de Oratorios.
  • Se reúne normalmente dos veces en el año.


5.2. COORDINADORA METROPOLITANA


  • Es la instancia encargada de animar y coordinar las actividades de los Oratorios de Montevideo y Canelones.
  • Reflexiona sobre la marcha de los Oratorios y de las actividades que promueve.
  • Favorece el intercambio de experiencias, materiales, etc..
  • Promueve la formación del Delegado a coordinadora para esta tarea.
  • Está integrada por un Delegado de cada Oratorio y el Equipo Interinspectorial de Oratorios.
  • Se reúne mensualmente, y convoca a la formación de Comisiones "ah hoc” para la preparación de los encuentros.
  • Nota: En las ciudades o lugares en que hay varios Oratorios, la existencia de coordinadoras locales o zonales puede ayudar a la animación, consecución de recursos, formación y acompañamiento de los animadores (o instancias puntuales de coordinación).



5.3. EQUIPO INTERINSPECTORIAL DE ORATORIOS (EIO)

Lo integran aquellas personas designadas por el P. Inspector y la H. Provincial .

  • Es un ámbito de reflexión sobre la experiencia Oratoriana que:
  • Anima las Asambleas Nacionales de Encargados.
  • Organiza el trabajo de la Coordinadora Metropolitana.
  • Da su aporte a los equipos de Pastoral Juvenil.
  • Anima a que cada Oratorio elabore e implemente su proyecto.
  • Promueve instancias de formación de los animadores y encargados.
  • Se responsabiliza de animar la instancia anual de convocatoria nacional de animadores (siguiendo un ciclo trienal alternando entre las actividades exclusivas de los Oratorios y las del Movimiento Juvenil Salesiano).



6. LA FORMACIÓN INICIAL Y PERMANENTE

Tanto o más importante que la formación es el acompañamiento de los animadores en cuanto hombres y mujeres que quieren ser testigos de Cristo. De aquí se desprende el reto de la formación para ser competentes en la misión eclesial que asumen.

  • Cada animador es el primer responsable de su formación inicial y permanente.
  • Cada comunidad local y especialmente el Encargado, es el segundo responsable de la formación permanente de los animadores.
  • La Asamblea Nacional de Encargados y el Equipo Inspectorial de Oratorios propone, coordina y anima las instancias de formación para los animadores de todo el país.
    Los contenidos temáticos de la formación serán determinados en lo local por el Encargado, y en el ámbito nacional por el EIO, teniendo en cuenta la singularidad de los lugares, las edades de y las necesidades del Oratorio.