Los destinatarios de la obra son aquellos muchachos que viven en el campo, hijos de peones en su mayoría, y que se ven imposibilitado de continuar los estudios, tanto por un tema geográfico como económico.
Los muchachos interesados deben presentar una carta de intención para ser aceptados en la obra, posteriormente son visitados en su casa por algún integrante de la comunidad salesiana.
